PROBLEMAUsted se dedica a acompañar a los demás, pero el día a día de la consulta le frustra: dudas ante los casos complejos, ejercicios que se quedan sin hacer, avances difíciles de medir. Son retos que todos los profesionales conocen.
Dudas ante los casos complejos
Poner en duda la propia capacidad, sobre todo ante situaciones complicadas o resultados inciertos.
Pacientes que no vuelven
Acuden a la primera sesión pero no continúan, y así resulta difícil lograr un cambio duradero.
Poca adherencia a las tareas
Los ejercicios y las tareas entre sesiones se quedan a menudo sin hacer, y el progreso se ralentiza.
Avances difíciles de seguir
Cuesta medir la evolución del paciente y ajustar el acompañamiento en consecuencia.
La brecha entre teoría y práctica
Conceptos claros sobre el papel, pero difíciles de convertir en ejercicios concretos y adaptados a cada paciente.
Sesiones difíciles de preparar
A veces cuesta encontrar el rumbo adecuado o los temas que conviene explorar en consulta.
Mucha información que retener
Con tanta información sobre la vida de cada paciente, es fácil que algunos elementos clave pasen desapercibidos.
Aislamiento
Sin una mirada externa que cuestione sus decisiones, la responsabilidad terapéutica puede pesar mucho.