Cada día, su paciente anota cómo se siente, pone nombre a sus emociones y responde a una pregunta que le ayuda a tomar distancia. Cada acción le hace ganar puntos para regar su planta, que crece a medida que avanza. Y lo que decide compartir con usted le espera en el expediente.
¿Qué me hizo feliz en mi día?
El café con Marta y la sesión de ayer, que me sigue ayudando
El brote de la semana
Has recogido 85 puntos esta semana
Solo 15 puntos más para subir al nivel 4
Regar la plantaEn sesión, la semana suele contarse de memoria, con sus lagunas y sus simplificaciones. Con el diario, su paciente anota cada noche su estado de ánimo, pone palabras precisas a lo que siente y escribe unas líneas. Usted llega a la sesión con el hilo de la semana a la vista.
Mi check-in del día · miércoles 3 de septiembre
¿Cómo me siento hoy?
🙂
Seleccionar hasta 3 emociones
El estado de ánimo del día, con un toque
Emociones nombradas con precisión
Unas líneas para contar lo esencial
Con este vocabulario, un simple «bien» se convierte en «cansado, preocupado, pero tranquilizado». Cada día queda registrado con su fecha, y la sesión empieza por lo que su paciente ha vivido de verdad.
Cada día, pequeños rituales invitan a su paciente a escribir: sus intenciones por la mañana, su gratitud por la noche, una pregunta sorpresa, un reto que superar. El paciente nunca tiene que preguntarse qué escribir, y el hábito se instala solo.
Mis desafíos del momento
Una pequeña acción concreta que poner en práctica
Mi check-in del día
Estado de ánimo y emociones del día
Mis intenciones del día
Lo que le gustaría lograr para vivir el día a su manera
Mi introspección sorpresa
Una pregunta inesperada para tomar distancia
Mi agradecimiento del día
«¿Qué me hizo feliz en mi día?»
El resumen de mi día
Lo esencial del día, en pocas palabras
Recuerdos, recuerdos
«Hace exactamente una semana… un mes… un año…»
La cita del día
Un pensamiento inspirador para empezar el día
La afirmación del día
Una frase para mirarse con más amabilidad
Algunas tarjetas solo se desbloquean al completar el check-in del día. Así, la rutina siempre empieza por lo esencial, y el resto viene después.
Cada nota parte de una pregunta de verdad, y el paciente decide en cada una si es para usted o si queda en privado. Como es él quien decide, escribe con más libertad, y lo que le confía es más sincero.
¿Qué me hizo feliz en mi día?
El café con Marta esta mañana y haberme atrevido a decir que no a…
Algunas preguntas que le esperan
El paciente también puede escribir libremente, sin partir de ninguna pregunta, y decidir después si le confía la nota o se la guarda para sí.
Adiós a la página en blanco, y el paciente sigue decidiendo qué comparte: las dos condiciones para que lleve su diario de verdad.
El check-in termina con un reto para las próximas 24 horas: escuchar su música favorita, escribirse una carta de agradecimiento, tender la mano a alguien. Pequeñas acciones concretas que mantienen el impulso entre sesiones, sin que usted tenga que insistir.
«Elegir el desafío de las próximas 24 horas»
Escucharás tu música favorita.
Positividad · AcciónTe escribirás una carta de agradecimiento por la última semana.
Autoestima · DiarioResistirás la tentación de mirar tu teléfono.
Detox · AcciónAyudarás a una persona en la calle.
Gratitud · AcciónHarás la meditación «El borrador de rumiaciones».
Buenos hábitos · MeditaciónCada reto superado queda registrado en el diario con su fecha. En la sesión siguiente, usted sabe qué intentó el paciente, qué cumplió y qué evitó.
Cuatro botones de ayuda siempre a mano: pánico, ira, tristeza y rumiaciones. Cada uno despliega, pantalla a pantalla, frases de anclaje que ayudan a dejar pasar la ola. Dos ejercicios de respiración guiada completan el botiquín.
«Sé lo que me está pasando: ya he tenido un ataque de pánico antes.»
«Es muy desagradable, pero no es nada peligroso.»
«Solo dura unos minutos, puedo esperar a que pase.»
«No intento huir ni controlar mis síntomas ni mis pensamientos: los dejo ir.»
Respiración cuadrada o coherencia cardíaca: un círculo que se expande y se contrae guía cada inspiración y cada espiración, hasta recuperar un ritmo sereno.
Usted enseña el ejercicio una vez en sesión. Después, el paciente lo tiene a mano justo cuando lo necesita, aunque usted no esté.
Cada check-in, cada reto superado y cada ejercicio le dan al paciente puntos para regar su planta, que crece a medida que avanza. Una recompensa visible, que da ganas de volver al día siguiente y que refleja sus esfuerzos reales.
El brote de la semana
Nivel 5«Has recogido 2600 puntos esta semana. Solo 1900 puntos más para subir al nivel 6.»
Cuanto más actúa el paciente, más florece su planta, nivel tras nivel. ¿Una semana más floja? Vuelve a crecer a la siguiente.
Mi año en colores
🔥 12 días consecutivosEl año del paciente se llena de color día a día, del rojo «Fatal» al verde «Genial». Los trofeos celebran las rachas de días seguidos.
Lo que el paciente le confía llega fechado a su espacio de SessionFuel. La siguiente sesión empieza por lo que ha pasado de verdad, no por un «¿qué tal desde la última vez?».
No. El diario está incluido en SessionFuel: usted invita al paciente desde su espacio profesional y él lo utiliza gratis en su teléfono, ya sea iPhone o Android.
Lo que el paciente decide compartir. Su estado de ánimo, sus emociones y las respuestas que le confía llegan fechados a su expediente; el resto se queda para él.
El diario no depende solo de la fuerza de voluntad. Cada día, pequeños rituales le invitan a escribir a partir de una pregunta concreta, un reto le da un objetivo para las próximas 24 horas y su planta crece a medida que actúa. El hábito se instala porque todo está pensado para sostenerlo.
Sí. Los tests que usted le asigna se responden directamente en el teléfono, y cada resultado llega a su expediente ya corregido.
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